"En un momento de particular apertura, me encuentro con este azul descaradamente más claro que el que siempre he tenido por mío, luchando serenamente entre la pretendida protección de la cáscara y la más expuesta y vital mirada al cielo..."
le escribo a Josetxo , con la seguridad de que se reirá de mí, como siempre, aunque sin malicia, como siempre también.