Y ahora un regalo. Uno de esos poderes que demasiada gente desea para sí, el de saber qué piensan las personas a nuestro alrededor, es algo tan simple que no me da pereza escribíroslo aquí, gratis para quien lo lea.
Podemos sufrir si nos apetece por la incertidumbre, por la curiosidad, por la ansiedad a que nos puede llevar el no saber en qué piensa el de enfrente, cuando realmente ya lo sabemos. Los detalles no me interesan aquí. Esos la gente los suelta por todas partes sin parar y sin que se pidan.
Una novia que enmudece, un jefe retorcido, un niño enfurruñado, un amigo que niega con la cabeza, un tipo que jura andando solo por la calle, todos los conductores del mundo... a todos ellos les anida lo mismo en la cabeza:
Que tienen razón.
(y, por supuesto, se van derechos a la acepción numerada con el siete en el diccionario de la RAE: "Justicia, rectitud en las operaciones, o derecho para ejecutarlas", y nunca se concentran en el acto de discurrir)

In the clavo, como siempre.
MAS QUE LEER EL OBJETO ES INTERPRETAR... HASTA EL SILENCIO, SI APRENDEMOS A ESCUCHARLO DICE COSAS QUE TAL VEZ NECESITAMOS OIR....
¿Eh? ¿Interpretar qué? ¿Qué estás diciendo exactamente, confundida?
tienes razón
XP
si fuera tan sencillo.el quid no es saber que ellos tienen razon(Y nos iempre la tienen) es saber por que creen que la tienen
exacto
Hay que ver... Parecía que era una cosa, y luego... ¡era otra!
Muy muy muy muy bueno.
Dando en el clavo.