Algunos recordaréis el primer subtítulo de este blog. Os puedo decir a los que no que no sufráis por ello, no es importante.
Y os recomiendo también que estéis atentos aunque/mientras disfrutéis de la cercanía, con más o menos roce, de otros humanos. Más que por las malas intenciones/cabezas, porque entre traumas y adicciones, entre despachar los propios y soportar/esquivar los ajenos, las cosas se pueden complicar mucho y muy tontamente.
Como sobre tantas otras cosas que hacen perder el tiempo y la vida con él, con más o menos gracia se inventan sobre los traumas muchas cosas.

El lamentable aspecto de este joven se debe a un trauma afectivo
que le llevó a una fuerte adicción a los frutos secos

Echadle un ojo a esto. No sé si quisieron hacer una versión posmoderna-vengadora de La Metamorfosis de Kafka (tranquilos, jamás os enlazaría algo así), o soy yo que me lo invento. No leas más y ¡cómete los guisantes!