Una de estrábicos
Bueno, angelsinalas, tenías razón. Aunque a veces dejo escapar un par de obviedades, aparte de todas las que se escapen por su cuenta, me gustaría poder prescindir de ellas un poco. Y eso puede ser lo que dé a este blog la imagen de frialdad o distancia.
Si es que yo no tengo por qué decirle a nadie si sale el sol o deja de salir...
Lo que pasa es que a la gente le gustan las obviedades, y si no las pones las añade por su cuenta, y selecciona las que prefiere para su personal desvío de la mirada. Al final, a poco que les sigas el juego, aun con la mejor intención, acaban poniéndote en la boca cosas que no has dicho y haciendo aquí lo que deberían hacer en su propio blog. Luego pueden incluso negarlo y ofenderse. Que se vayan no es lo peor que puede pasar.
En cualquier momento parece ser oportuno un comentario cuestionando el derecho moral que tenemos a disfrutar de internet o de cualquier tecnología, o de los nutrientes que provienen de los animales, o de nuestra autoestima.
Alguien que va por camino de acabar convirtiéndose en amiga o que al menos hoy me hace el enorme favor de aceptar ese papel me dice: "Yo ya tengo asumido que la gente sólo quiere oir ciertas cosas". Jodeeer, qué sencillo era. Agradezco en ese momento la posibilidad que me da esta inmerecida tecnología para hablar con quasidesconocidos -práctica que ejercito desde que sé hablar, y no tenía ordenador, por cierto-.
"Pero en un sitio como este con las ventajas que trae, podría esperarse otra cosa...", pienso en responder. Pero sólo un momentico. Es una gilipollez. ¿Qué ventajas? Vale, vale, está el Google y tal. ¿Pero para hablar? ¿Qué putas ventajas? ¿Que se me van los amigos a Alemania y hablo con ellos cuando está allí más que cuando eran mis vecinos? ¿Y eso está bien?
¿Que te encuentre por casualidad un indeseado antiguo amigo de olla desbocada, o un/a exnovio/a, y te coma la cabeza telemática y obsesivamente?
Para esa merienda no necesito alforjas, ni pagar arrobas. Como cualquiera que trabaje con ellos y no sea imprudentemente infantil sabe ya a estas alturas, el ordenador, con su interné incluida, es una herramienta, y no se le puede pedir el saber absoluto ni respuestas para todo, ni una única catadura moral si es que ha de tener alguna. Porque el ordenador es una máquina, y porque internet lo escriben personas. Y hay mucho de ambos en poco sitio, y todo se calienta con el rozamiento.
Qué menos que tenerlo en cuenta.

engelson dijo
Uff...cuatro veces me lo he leido. Todo el mundo tiene su razón, la podemos ver o no, nos puede importar o no. Y las ventajas de interné son las mismas que sus desventajas: barato, no hay que nover el culo, no hay que ver la jeta de los demás, puedes cortar cuando quieras y casi se puede decir cualquier cosa.
¡Toma obviedades!
26 Abril 2006 | 02:19 PM