Me ha dado simplemente por pensar que a los cuatro gatos que desperdician diez segundos de vez en cuando en pasar por aquí, no les van a doler menos los ojos por leerme con fondo negro.
Luego he pensado que Carlos podría pensar que sigo el impertinente consejo que me dio al poco de llegar yo.
Y lo más reciente es el revuelo surgido por la referencia asnal por parte del Borjamari, quien, repito aquí para que no digan que deposito las pestes en la puerta del vecino, se la puede cascar con un peñasco. Para encontrar blogs infames, petardos y pobres, incluyendo a éste si os place, no hacen falta sherpas. La influencia de esto en este fondo es una cosa retorcida que puede conducir a error y que tampoco voy a explicar.
Todos los blogs que me he encontrado hasta ahora podrían -si tuviesen realmente la insistencia de existir pese a realizarse, en modo exterminio, la fantasía de Borjamari- reducirse cada uno a un sólo post. En algunos casos sería un post brillante y difícil de escribir y de digerir. Porque eso son cosas que hay que hacer con los textos, y que seamos tantos los que conozcamos el abecedario o sepamos andar no ha de quitar el sueño a escritores y atletas.
Y lo siento, Carlos, no confíes en que (nada) sea permanente.