Un momento en la vida de un elfo comatoso en el exilio, o Lo peor es acostumbrarse.
Se oye un leve rumor
que viene a ser como el viento de esta máquina
azotando las eternas planicies de mi infierno.
No se siente esta infame brisa tan comunicativa como para ulular siquiera.
...hhh...
Este aberrante Horizonte que se me acerca y me acecha se me empieza a antojar natural. Y conforme voy olvidando que no lo es, que no es lo que está ordenado por quien tiene la autoridad para hacerlo, voy yo mismo perdiendo mi identidad.
Duele como no se puede imaginar el soportar mi peso
-cada vez más peso, más negro plomo, menos fuerza en mis brazos agotados,
y cada vez menos yo, un yo ligero y débil
que se romperá pronto por la tensión-
agarrado a este clavo ardiendo que es la certeza de que estaba a punto
de encontrar algo, de encontrarme como yo completo,
de sentirlo Todo en mí...
...y se me vuelve a ir.
¿Tendrá razón la Voz Odiosa? ¿Será interminable esta implacable marea de dolor y olvido?
Si al menos callara, sé que aún podría juntar tres Palabras contra Él...

jp dijo
Te quiero, tío. Maërandor despertará pronto.
21 Diciembre 2005 | 10:37 AM