Confirmación II: Los Tróles
Hay días en que todo el mundo que me rodea es un trol.
Me doy cuenta de lo difícil que resulta que alguien mantenga una conversación hilada y cabal conmigo durante el tiempo necesario. Eso sucede casi siempre, pero hay veces que parecen evitarlo voluntariamente, parecen desear que reviente y me vuelva loco y hierva para así reírse desde fuera de mi pataleta mientras yo agonizo.

Los que normalmente son capaces de comunicarse conmigo se ausentan o se transmutan también en trolls, siquiera momentáneamente, para no ser excepción. Nadie parece estar dispuesto a ceder a lo que alguien ha llamado "mis exigencias".
A vosotros que no me conocéis os juro que no es tan difícil.
Los que me conocen atacarán pronto, ya veréis.
Porque suelen ser las personas que más aprecio y las más cercanas. Sí, ellos, los trolls. Cuando su espíritu de no comunicación se pone de acuerdo, son capaces de hundirme en la soledad más estúpida, usando los más variados medios.
He leído varias veces en otros blogs acerca de la diferencia entre ser anónimo en la web para tu conocidos reales y no serlo, y que la gente lea tu blog sabiendo quién eres. Para mí no hay distinción, los que me preocupan están ahí fuera y yo voy a seguir hablando igual. Si son capaces de devorarme, quiero verlo. Yo no voy a echarles de comer.

antraxia dijo
Lo siento, a veces me es imposible parar mi lengua. No te lo tomes a mal, intentare hacerlo mejor.
12 Diciembre 2005 | 11:53 AM