Un poco de sentido práctico
Me pincharé los dedos cogiéndote rosas,
y me quemaré las palmas cazándote estrellas,
pero si sólo me dedico a eso
pronto estaré tan mutilado que dependeré de tí.
Y eso no interesa.
No puedes conseguirlo poniéndote a pensar. No puedes buscarlo sin ponerte a pensar.
20 Septiembre 2006
Me pincharé los dedos cogiéndote rosas,
y me quemaré las palmas cazándote estrellas,
pero si sólo me dedico a eso
pronto estaré tan mutilado que dependeré de tí.
Y eso no interesa.
8 Junio 2006
Pues resulta que si hubiera nacido un día antes igual hubiera tenido más puntos para sacarme plaza de Anticristo. Que debe ser como un funcionariado, un trabajo para toda la vida. Con libertad para montar franquicias, como hace la Iglesia. Todo un chollo.
A día de hoy creo que entre nostradamuses, obispos colgaos y demás, habré asistido ya a una docena de fines del mundo por lo menos. Pero el hecho de que se comenten en ese tono jocoso de curiosidad y suficiencia que utilizan los telediarios para estas cosas no debe hacernos dejar de notar que estas gilipolleces siempre salen en los telediarios, no dudo que por su interés social y esas mandangas.
Y tampoco hay que tomarse las cosas a la ligera por el simple hecho de que sean evidentes tomaduras de pelo o frívolas falacias de autoridad destinadas a conseguir notoriedad para algún mangarrián con más o menos faldón. Yo mismo presencié, cierto día con fecha 66-6-1986, cómo fuerzas ocultas en mi vientre soltaron en el colegio, en clase de religión, un pedo de proporciones demoníacas que me tuvo media mañana de cara a la pared.
Con respecto al pobre Leonardo, que bastante tenía ya con las Tortugas Ninjas Mutantes Adolescentes, sólo haré una observación. Más que nada para terminar de invalidar el título del post. Es sobre este famoso dibujo, que desde hace años me ha hecho pensar en algo que ni siquiera Georgie Dan Brown Däniken ha caído en desvelar. ¿Os habéis fijado en que si se toma como referencia el círculo (símbolo de un equilibrio perfecto y dinámico) el centro coincide con el ombligo, pero si se fija uno en el cuadrado el centro son los genitales?. Creo que ya lo dije una vez por aquí, pero es que hay que aprovechar la promoción. Otro día hablaré de las implicaciones políticas de tal observación, que las tiene.
De momento solamente aprovecho para desvelaros, ya que estoy, el misterio del Código de la Bernarda, que poco me cuesta, y lo hago gratis como quien descubre la vacuna de la malaria, sin más redoble ni suspense:
El Código es por donde se dobla el Brácigo.
9 Mayo 2006
La chica -hermosa chica, buen porte, casual dulzura en sus decididos gestos- posa la taza de café bajo el ojo de Pantaleón. Tras el primer contacto, sorpresivo y ardiente, la taza revela su masa presionando más aún su caliente superficie contra la piel de su nuevo posavasos.
Es una taza no muy grande, pero robusta y maciza, de esas con el asa como un puño y en las que no cabe el dedo, y en este momento guarda en su lozil sustancia el hirviente calor del café más aromático, denso e inoportuno.
Pantaleón se sobresalta un poco al principio, pero es un tipo paciente y comprensivo, y sabe que sólo debe mantener la postura un instante para resultar útil sin más complicaciones. Le agrada la postura, ama a la chica, el café no huele mal...
La chica sigue charlando. Resulta cautivador su rostro, aun entrevisto tras la incómoda taza. Nadie tiene motivos para pensar que el café que tanto le apetecía no le gusta. De hecho le encanta, y le encantaría aunque fuese una mierda. Se sabe amada por su hombre, y eso anima bastante.
La taza mantiene constantes su peso y contenido. Se limita a transmitir calorías de forma insistente e implacable.
Nuestro hombre-posavasos, distraído, empieza a dudar entre concentrarse en el quemar que se acumula en su cara y que ya le hace llorar un ojo, o pensar en los tal vez caprichosos motivos que han llevado allí tal fuente de agresión.
La chica sigue charlando, a la taza no parece molestarle, y Pantaleón finalmente se decide a interrumpir el discurso:
-Oye, perdona... ¿esto tiene que estar aquí?
La chica le sonríe candorosamente. Qué bella se ve por el ojo seco...
-Esto, cariño, esto quema, ¿sabes?... eh... ¿no sería mejor la mesa? -se atreve.
-Si es que eres un encanto -sonríe ella. Él descubre un nuevo matiz en su belleza: resulta un tanto antipática.
El ligero alivio que proporciona la cauterización de algunas terminaciones nerviosas se compensa con la idea de estar siendo agredido, y la bilis de Pantaleón sigue subiendo. Se siente impotente porque conoce sus prioridades. No puede echar tanta felicidad al traste por un simple café, ¿verdad?. Esto además de la consciencia de que un asesinato con tantos testigos y el agravante de la mezquindad del móvil conllevaría demasiada cárcel para alguien con tantas responsabilidades.
Y surgen más preguntas del dolor y la rabia reprimida, tanto amor, amor de quién, por qué, para qué... qué es eso del amor, qué es eso, esos quesos suaves, que es su sino soso, soez sexo so suelo, ese seso saque con eso... Todo va dejando de tener mucho sentido. Ella, a todo esto, hace un rato que se ha ido de tiendas con una amiga.
Y nosotros nos vamos también, que no pintamos nada.
8 Abril 2006
Esto es simplemente para avisar del nacimiento de una nueva categoría.
En el anterior post y en algún comentario de Javier se hace referencia un par de veces a cierta "sección", llamada "Casi mejor solos", que lo fue de una estupenda y tristemente malograda revista digital que se intentó dedicar a la divulgación científica desde la reconocida y familiar ignorancia de los que en ella escribíamos, así como al brutal y despiadado descojone a costa de tanto ridículo chupaovnis que por ahí pulula. 
Hoy por hoy los que fuimos andamos casi todos por aquí cerca, blogueando nuestra frustración literaria (y divulgativa). De hecho, tal proyecto fue la excusa por la que recuperé el contacto con Jp y tuve oportunidad de comprobar que se estaba volviendo algo más persona, y por la que descubrí otras cualidades de otros blogueros de por aquí que no nombraré por si no les pareciese oportuno.
En fin, viendo el éxito de la que fue su presentación -es decir, porque me sale de los huevos-, incluyo como nueva categoría "Casi mejor solos", título también relacionado con aquél éxito que he dicho, y con lo pesaditos que se ponen a veces tantos ignorantes orgullosos y cerriles (mala mezcla), ciertos paranoicos, un montón considerable de buitres hijos de puta y otros seres de este planeta y de esta dimensión, a los que saludo desde aquí con mi mejor punto: .
8 Abril 2006
El problema no es la gente ignorante o necesitada o sola o lo que sea, que adora algo por pobreza de espíritu o por otras razones no menos lícitas.
El problema es gentuza como el tipo del que habla este artículo, que podéis leer cuando tengáis un ratico, sobre el que ya se ha escrito demasiado y que no es el único. Al otro hijoputa del que hablo en el otro artículo, el de la gota de agua mineral debajo de la lengua (no era broma, existe) lo buscaré para ponerlo en otra ocasión.
LA TELA DE ARAÑA DEL DOCTOR MELÉNDEZ
Aldo Augusto González Brito
(Artículo publicado originalmente en el diario La Opinión de Tenerife)
Hasta finales de los años noventa, el doctor Meléndez era un reputado bioquímico (eminentemente teórico) con diversas publicaciones en revistas internacionales de prestigio. Sin embargo, ni uno sólo de sus trabajos fue realizado en humanos ni en modelos animales de las diversas enfermedades que declara ahora curar. Con el cambio de siglo se paró la hasta ese momento meritoria actividad científica del doctor Meléndez, y no se le conocen publicaciones relevantes. Comenzó a salir en los medios a raíz de la creación del Instituto de Metabolismo Celular, una institución presuntamente con finalidad investigadora, sin afán de lucro...y sin reconocimiento oficial alguno. Hace días se ha publicado que el doctor Meléndez ofertaba en el 2.004 a diversos inversores la conversión del instituto en una empresa dedicada a la investigación y venta de "productos" que curarían diversas enfermedades degenerativas, iniciativa empresarial que basaba en unos productos y protocolos que el llevaba investigando con éxito desde hacía un par de años. El documento hecho público en prensa el pasado sábado 11 hablaba del mayor descubrimiento de los últimos 70 años, y de la posibilidad de obtener beneficios multimillonarios. ¿Como interpretar una declaración de este calado?; ¿Sería una declaración previa a la inminente publicación en revistas de prestigio de unos resultados científicos revolucionarios, claros e incontestables?. Esta sería la única explicación creíble entre científicos; sin embargo, también podría ser un delirio megalomaníaco carente de base científica.
Cuando en las jornadas de hipertensión celebradas en el Hotel Mencey el pasado 5 de noviembre el doctor Meléndez presentó su ponencia, dejó claro ante la comunidad científica allí presente que hasta esa fecha no tenía resultados experimentales que probaran el efecto curativo del ácido aspártico; que no había publicado (ni tenía interés en hacerlo) resultado alguno; y que no estaba realizando ningún tipo de investigación, ni ensayo clínico. Tres meses después sigue sin tener publicado un solo trabajo, ni puede acreditar el tener patente alguna aprobada. Si casi dos años después de su intento empresarial ni investiga, ni puede probar nada de lo que afirma, ¿cuál es la actividad que desarrolla el Instituto de Metabolismo Celular?. Las claves las ha dado el propio Meléndez y su círculo de allegados. Estamos hablando de unos 30 euros al mes de beneficios netos por cada paciente. Si como ha repetido hasta la saciedad, tiene entre 7.000 y 8.000 pacientes, eso supone unos beneficios netos anuales de 2.880.000 € (unos 479 millones de las antiguas pesetas). Si en los últimos cuatro años, de ese instituto no ha salido un solo trabajo científico, patente, ensayo clínico o memoria de productividad científica alguna; ¿podemos hablar de una institución dedicada a la investigación y sin afán de lucro?. Con ese dinero, en una verdadera institución dedicada a la investigación, se podrían contratar al menos 80 investigadores de prestigio; sin embargo, ¿que colaboradores científicos tiene el proyecto del doctor Meléndez para justificar el destino -carente de afán de lucro- de los ingresos que el mismo declara?. En noviembre pasado nombró en su ponencia a un grupo de colaboradores (médicos y biólogos en su mayoría) de los que probablemente el único que podía acreditar alguna experiencia investigadora era su propio hijo. El instituto es físicamente un chalet aparentemente reconvertido a multiconsulta que es casi imposible que pueda albergar un laboratorio de investigación que justifique proyectos de esa cuantía económica. Si toda esta información es de dominio público, y procede de declaraciones del propio doctor Meléndez, hemos de preguntarnos los sufridos ciudadanos que pagamos religiosamente nuestros impuestos, cómo es que a ningún inspector de hacienda se le ha ocurrido auditar las cuentas y labor investigadora de un centro que, sin afán de lucro, declara públicamente esos enormes beneficios, y no acredita labor investigadora alguna.
La discusión abierta sobre la naturaleza de los factores (polvos o aminoácidos) y la anunciada prohibición de su distribución por las autoridades sanitarias, no deja en buen lugar ni al doctor Meléndez ni a los responsables sanitarios. En primer lugar, ni el doctor Meléndez ni la propia Consejería pueden legalmente definir a los aminoácidos como medicamento o como suplemento dietético. Para ser considerado medicamento se ha de recorrer un camino que el Dr. Meléndez jamás pensó transitar, de ahí su reiterada afirmación de que son un suplemento dietético. Cuando afirmaba hace meses que era inminente la aprobación de la patente de sus productos en Estados Unidos, generó intriga entre los científicos que hemos seguido el caso; ¿se puede patentar un aminoácido que fabrica el propio cuerpo, que se ingiere normalmente en la dieta, y que además se vende por internet?. En el debate de estos días ya se ha olvidado la patente que era necesaria e inminente hace tres meses. En Estados Unidos existe una institución pública (Food and Drug Administration, FDA), que regula la aprobación y el uso de medicamentos y alimentos. Existe una legislación clara y precisa sobre la aprobación y uso de suplementos (o complementos) dietéticos, que al igual que para la aprobación de un nuevo medicamento, también requiere estudios previos, ensayos clínicos en animales y humanos, y estudios que definan las dosis de la sustancia que no perjudican la salud (tanto en personas sanas como enfermas). Si además, alguien quisiera patentar que un producto usado como complemento dietético tiene un efecto beneficioso en una determinada enfermedad, debe probarlo, y es la FDA quien a la vista de los ensayos clínicos realizados autoriza que se reconozca el efecto descrito a efectos de su posible comercialización. Esta administración vela por la salud de los ciudadanos norteamericanos; ¿quién vela por la salud de los canarios cuando el doctor Meléndez afirma, sin aportar una sola prueba ni ensayo clínico, que sus productos curan una larga serie de enfermedades degenerativas.?. ¿Pueden los médicos que presuntamente recetan los productos y protocolos que propugna el doctor Meléndez tratar a enfermos sin vulnerar el código deontológico?. ¿Se puede hablar de donaciones voluntarias cuando se presenta un estudio de mercado realizado con fines empresariales en que se cuantifican los ingresos por la venta de los polvos?. ¿Es legal afirmar que un tratamiento cura -incluso enfermos con cáncer- e inducir así a que acudan regularmente a una consulta 8.000 personas?. ¿Porqué la Consejería de Sanidad no activa rápidamente un mecanismo de detección de posibles complicaciones clínicas por el uso de estos productos? El doctor Meléndez, apoyado por algunos incondicionales y su asesor legal ha creado una tela de araña en la que en este momento están atrapadas 8.000 personas; el proyecto empresarial anunciado hablaba de muchas más, de miles de millones de beneficios, y de un tratamiento para toda la vida.
(Artículo cedido por cortesía del autor a la revista "El Escéptico Digital", y que espero no tenga problema en que lo publique aquí, pudiendo decírmelo en caso contrario)
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